El  voluntario sea tolerante a las diferencias en todo nivel, paciente, solidario, flexible y honesto con lo que está dispuesto a dar de sí mismo (con conciencia de sus capacidades y limitaciones).
  • El voluntario demuestre tener un buen manejo de las relaciones humanas y capacidad para trabajar en grupo, posponiendo los propios intereses.
  • El voluntario tenga capacidad para tomar decisiones: cada miembro debe sentirse apto y pleno para resolver y consensuar las resoluciones que determinan la marcha de la organización.
  • El voluntario tenga disponibilidad de tiempo: posibilidad de destinar un espacio diario de tiempo a pensar, opinar, proponer y ejecutar acciones y medidas  relacionadas con el rol, así como para facilitar el debate colectivo.
  • El voluntario tenga capacidad de trabajo: necesidad de llevar a cabo un trabajo sostenido para evitar el retraso en la toma de decisiones que pueden afectar institucionalmente a AFS.